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De la meditación al yoga: alternativas para cultivar la creatividad

La naturaleza humana es ser social, curiosa. Pero en la actualidad la hiperconectividad y la falta de tiempo nos obliga a la multitarea, minando nuestras relaciones y nuestra capacidad de atención y también, nuestra creatividad.
Desde hace unos años, disciplinas como el yoga o la meditación están haciéndose un hueco en la sociedad, reafirmándose como válidas opciones para mejorar el bienestar físico, modificar la postura corporal y educar en otros ritmos. Pero además de estos visibles beneficios, estas actividades impulsan la expresión creativa. ¿Cómo?

La meditación y el estado de atención plena, en el presente, aquí y ahora, nos ayudan a hacer aflorar nuevas ideas. Nos transportan a un estado de paz y equilibrio que nos desbloquea y nos libra de pensamientos negativos y limitantes, afirma Juan Pastor Bustamante, director de la Red de Industrias Creativas, en su blog Repensadores.

En disciplinas como el yoga, la práctica de posturas poco habituales junto con la sincronización de la respiración generan una respuesta en el cerebro, provocando más enfoque y claridad de ideas e impulsando el nacimiento de otras nuevas. Pero no solo lo estático puede alimentar la creatividad: caminar favorece el pensamiento y la creación de nuevas conexiones neuronales. A lo largo de la historia esta práctica ha tenidos sus defensores, como los filósofos Aristóteles, Kant y Nietsche y los autores Baudelaire y William Worths. En las últimas décadas, un ejercicio más intenso como correr también ha contado con aficionados como la escritora Joyce Carol Oates, para quien este ejercicio siempre ha formado parte del proceso de la escritura.

Juan Pastor Bustamante imparte la sesión Activación y Creatividad dentro del Programa Ejecutivo RIC, una actividad que incluye ejercicios para redirigir la energía, basados en el movimiento y la respiración, la coordinación del cuerpo, etc.: En la Red de Industrias Creativas trabajamos la aptitud y la actitud creativa; para nosotros tiene la misma importancia trabajar el proyecto creativo como la persona creativa. La meditación y otras actividades para centrar la atención son excelentes para el trabajo de transformación que realizan las empresas creativas en el Programa Ejecutivo RIC.

Como alternativa para los que tienen la agenda ahogada: algunos expertos opinan que meditar diez minutos antes de dormir y apuntar en un papel aquellos proyectos que estás desarrollando permite a tu mente seguir trabajando, haciendo conexiones libremente durante el sueño. Al despertarte, si consigues recordar tus sueños, podrías tropezar con alguna idea que podría ayudarte a seguir avanzando.